martes, 17 de mayo de 2011

CABELLO RELUCIENTE Y LIBRE DE GRASA

Mucha gente tiene problemas con su cabello y uno de los más frecuentes es el exceso de grasa que hace que apenas dure limpio, sea sensible a la polución, luzca aceitoso y muy apelmazado. Pero no es imposible transformar este tipo de pelo en un cabello suelto y con cuerpo, sólo hay que seguir unas pautas. Lo primero que hay que tener claro es que no existe el pelo graso como tal; el problema se encuentra en el cuero cabelludo, que puede ser graso o seco (lo ideal es un término medio), dependiendo de la cantidad de sebo producida, una sustancia que a su vez, tampoco es mala en si misma ya que se trata de la grasa natural que segrega el cuero cabelludo para proteger el cabello de las agresiones externas, para lubricarlo y mantenerlo suave. El problema aparece cuando se produce demasiado sebo dando lugar a la seborrea. Las causas de esta hiperproducción sebácea pueden ser varias: temas hereditarios, hormonales, ingestión de ciertos fármacos (anticonceptivos) o una dieta excesivamente rica en grasas y azúcares. En cuanto a los factores medioambientales, no es que contribuyan a que se produzca más o menos grasa, sino que incrementan la sensación de apelmazamiento y empeoran el estado del cuero cabelludo, ya que las partículas de polvo y suciedad se adhieren más fácilmente a este tipo de cabello. La premisa fundamental para tratar este tipo de cabello es mantenerlo siempre limpio. Los expertos coinciden en tachar de falsa la creencia de que si se lava en exceso la secreción de grasa sea mayor. La clave está en lavarlo con el producto y de la manera adecuados. En primer lugar, el champú tiene que ser específico para pelo graso. Las formulaciones agresivas han sido sustituidas por ingredientes neutros concebidos para un lavado frecuente. Deberá aplicarse de forma suave, ya que cuanto más se frota, más grasa se produce. En cuanto a la periodicidad, hay que lavarlo cuando se note sucio, sin olvidar que esta sensación es mayor en estos cabellos. Otro de los falsos mitos que rodean a este tipo de pelo es que no necesitan acondicionadores ni mascarillas. En este tema sucede lo mismo que con el champú: no vale cualquiera ni tampoco aplicarlo de la forma habitual. Hay que buscar fórmulas específicas, aplicarlas solo en largos y puntas y aclarar muy bien. En el caso de cabellos mixtos (con exceso de grasa en la raíz y sequedad en medios y puntas) es mejor recurrir a productos bifásicos que regulan la grasa e hidratan sólo donde se necesita. Uno de los enemigos del cabello graso es el agua caliente, de ahí que sea mejor lavarlo siempre con agua templada y dar el último aclarado con agua fría. También hay que tener cuidado con el secador ya que el calor, y los frotamientos enérgicos con la toalla pueden aumentar la producción de grasa. Lo mejor es secarlo con el difusor con aire tibio, levantando las raíces para que se mantengan despegadas del cuero cabelludo el mayor tiempo posible.

1-HIGIENE EN PEINES Y COMPLEMENTOS CAPILARES...
Para dar forma al pelo graso lo mejor es el peine ya que el cepillado estimula la producción de sebo. Es muy importante que tanto los peines como las horquillas estén limpios, libres de polvo o de restos de laca, gel o fijador.
2-AHUECADORES  O PERMANENTES: Aplicar un ahuecador o una permanente puede funcionar en este tipo de pelo debido a que estas técnicas despejan la raíz del cuero cabelludo y además, al abrirse la escama del cabello, hace que ésta absorba la grasa y el pelo prolongue su aspecto limpio.
3-COLETAS PARA DISIMULAR: cuando no hay tiempo para lavar el pelo o para disimular el exceso de grasa, se puede recurrir a una cola de caballo muy tirante o al estilo engominado cuando se trata de pelo corto. Otra opción: el champú en seco camufla la grasa y es muy rápido de aplicar.
4-TEXTURAS LIGERAS: no hay porque privarlo del beneficio de las mascarillas y los acondicionadores, pero deben elegirse productos específicos , de textura ligera, aplicándolos sólo en largos y puntas y aclarándolos muy bien. Hay que evitar formulas muy hidratantes a no ser que tu cabello sea mixto.
5-NI MASAJES NI AGUA CALIENTE: este tipo de pelo se puede lavar a diario pero no se debe frotar el cuero cabelludo ni darle masajes para no excitar las glándulas sebáceas. En cuanto al enjuague, mejor el agua fría para cerrar el poro del cabello impidiendo el exceso de grasa.
6-TRATAMIENTO Y CORTE EN LA PELUQUERÍA: aunque el problema este en el cuero cabelludo, no hay que descuidar el estado de las puntas, ya que la sensación de desaliño será mayor. Además, al lavar el pelo con frecuencia, las puntas se deshidratan, de ahí la importancia de acudir a la peluquería periódicamente para un buen corte. En centros especializados hay tratamientos específicos que deben ser aplicados por profesionales, que retrasan la aparición de grasa y permiten que el intervalo entre los lavados sea mayor.
7-ASTRINGENTE NATURAL: para conseguir un champú astringente totalmente natural, prepara una taza de infusión de flores de manzanilla, cuélala y añade dos cucharadas de vinagre de sidra. Mezcla en un bol 100g de aceite de coco y 100 g de arcilla verde y agrega la infusión. Añade unas gotas de menta. Aplica el producto sobre el cuero cabelludo dejándolo actuar durante 5 minutos.
8-PEELING TAMBIÉN EN EL PELO: esta técnica promueve la renovación de la piel de modo que los expertos también la han incluido en los cuidados capilares. ¿El objetivo? una limpieza profunda de la zona del cuero cabelludo y la eliminación de todo residuo seboso, células muertas, caspa, restos de fijadores o secreciones de grasa. Se trata de productos que se aplican igual que un champú y que conjugan los gránulos del peeling con una base lavante, consiguiendo un pelo mas limpio por mas tiempo.
8-PRODUCTOS ESPECÍFICOS:
-Fórmula en seco: los champús en seco tratan el exceso de grasa y espacian el periodo entre lavados. Se aplican sobre el pelo seco y eliminan el exceso de sebo en las raíces.
-Mascarilla astringente: entre sus principales ingredientes encontramos la arcilla, un componente que absorve la grasa y regula su producción.
-Champú purificante: concebidos para uso frecuente, su misión es limpiar los cabellos grasos y aportar un plus de frescor. Para ello recurren a ingredientes purificantes, básicamente cítricos, como el limón.
-Champú tratante: el uso de estos productos debe limitarse a dos veces por semana y mantener el tratamiento al menos durante 6 semanas. Su objetivo, ademas de lavar, es regular la producción de sebo.
-Gel regulador: los productos con micropartículas de arrastre otorgan al cuero cabelludo los beneficios de la exfoliación, eliminando los restos de grasa y de suciedad.
-Crema suavizante: tiene una textura ligera y esta elaborada a base de concentrados de frutas que lo refuerzan, lo nutren y lo dejan suave sin engrasarlo.
-Espuma ligera: hay que huir de las fijaciones fuertes que apelmazan y ensucian el pelo. Lo mejor son la espumas ultraligeras, con sustancias como el pantenol que cubren la cutícula y la dejan suelta.
-Spray de fijación: para evitar que las melenas largas se apelmacen, lo mejor son los sprays fijadores muy ligeros que aportan forma sólo donde el cabello lo necesita.
-Activador específico: la seborrea puede provocar la caída del cabello. Para prevenirla, existen tratamientos con omega 6 y vitaminas que reparan el bulbo piloso.