miércoles, 2 de marzo de 2011

COMO ADELGAZAR SEGUN LA ZONA

Pronto la primavera ya está aquí, y sin darnos cuenta estaremos en verano. ¿que quiero decir con esto?, que es hora de ponernos en marcha para perder esos kilos que hemos pillado este invierno, y así poder lucir espléndidas cuando llegue el buen tiempo. Al deciros esto seguramente pensareis en dieta, pero lo que os propongo es algo mejor, perder peso de aquella zona donde lo tenemos acomodado. Cada cuerpo es diferente así que a cada una se nos acumula más grasa en una zona que en otra. Hay chicas que por mucha dieta que hagan no consiguen eliminar la grasa de la tripa, o de las caderas, o los glúteos, etc, y eso es lo que os propongo hoy, conseguir eliminar peso de la zona donde lo tenemos instalado.

1-GRASA ACUMULADA EN CADERAS, GLÚTEOS Y PIERNAS.
Si cuando aumentas peso subes una talla de pantalón y cuando haces dieta adelgazas de pecho, esta es tu zona conflictiva. La grasa que se acumula en la parte inferior del cuerpo es bastante resistente a las dietas de control de peso, pero con algunos cuidados, podemos conseguir erradicarla.
-CAUSAS: La mayoría de mujeres en edad fértil, debido a los cambios hormonales, tienden a acumular los excesos en las caderas, las cartucheras, el trasero y los muslos. Otra razón por la que el exceso de grasa puede acumularse aquí es debido a un metabolismo lento.

-ALIMENTACIÓN: una de las mejores formas de cambiar esta tendencia es reducir el consumo de grasas, embutidos, lácteos enteros, salsas, bollería, alimentos precocinados, frituras y carnes grasas. Aumenta el consumo de verduras, frutas, legumbres y productos desnatados. Se trata de conseguir una alimentación sana y equilibrada.
-COMIDAS: lo ideal es realizar 5 comidas al día (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena). Con esto conseguirás activar tu metabolismo y quemar más grasa. El momento en que nuestro cuerpo quema más energía es por la mañana, pero este gasto va disminuyendo a lo largo del día por lo que es preferible que no consumas dulces o snacks salados a partir de las 5 de la tarde.

-ESTREÑIMIENTO Y MALA CIRCULACIÓN: estos trastornos, además de empeorar la celulitis, tienden a incrementar la acumulación de líquidos y toxinas de la cintura para abajo. La mejor manera de combatirlos es ingiriendo más agua y fibra, que son los dos únicos componentes de la dieta que sacian sin engordar. Lo más recomendable es comenzar y acabar el día bebiendo agua. Por la mañana, en ayunas, tomate un té, un poleo menta o, en caso de mala circulación, un zumo de fruta cítrica o una infusión de escaramujo. Por la noche puedes optar por una tisana digestiva de anís verde o de hinojo. Es necesario beber 2 litros de líquidos entre agua, infusiones, zumos caseros (los industriales tienen el doble de azúcar), caldos desgrasados, sopas, etc. La fibra es capaz de llenar el estómago, acelerar el tránsito intestinal y reducir la absorción de grasas a nivel intestinal. Para aprovechar sus beneficios, come cinco raciones de frutas y hortalizas al día, opta por productos integrales y consume legumbres como plato único 2 ó 3 veces por semana.

-DEPORTE: la bicicleta, el spinning o el step,  nos ayudan a elevar el trasero y definir la curva entre las nalgas y los muslos. También nos ayudará a reducir volumen en los glúteos y fortalecer los muslos, la sentadillas, que se hacen flexionando las piernas como si fueras a sentarte en una silla, manteniendo la espalda recta y los brazos estirados hacia delante. Si tus hombros, comparados con tus caderas, son estrechos, puedes desarrollarlos con pesas, natación o ejercicios de remo. De esta forma tu silueta se verá más equilibrada.
-TRUCOS DE COCINA.
-Tomar 9 gramos de sal al día fija en el cuerpo hasta 1 litro de agua durante un día. Te sentirás más ligera si mantienes alejado el salero, evitas las bebidas con gas, el alcohol, y destierras de tu dieta alimentos con sal oculta como conservas, charcutería, ahumados, precocinados, etc.
-Acompaña la comida y la cena con 1 ó 2 rebanadas de pan integral de unos 2cm de grosor. En el desayuno, puedes tomar un panecillo con jamón serrano sin grasa, jamón york, pavo o queso fresco.
-Si en lugar de rebozar o freír, optas por asar al horno o cocinar a la plancha o al vapor, reducirás a la mitad el número de calorías de cada plato.

2-GRASA ACUMULADA EN EL VIENTRE, EL PECHO Y LOS BRAZOS.
Si cuando ganas peso, la grasa se distribuye en la zona superior del cuerpo: el vientre se hace más prominente, la cintura se desdibuja y subes una talla de sujetador, esta es tu zona. Lo más tranquilizante es que estos kilos son más fáciles de eliminar.

-CAUSAS: según expertos, el 30% de la grasa que se acumula en esta zona se debe a una predisposición genética, lo que significa que con una alimentación adecuada y algo de ejercicio, podemos deshacernos del 70% restante.
-ALIMENTACIÓN: hay que vigilar los hidratos de carbono de rápida absorción como los dulces, la bollería, las patatas, el arroz blanco, la pasta refinada, los corn flakes, etc. El consumo de estos alimentos incrementa los niveles de insulina en sangre, provocando una mayor almacenamiento de grasas en la mitad superior del cuerpo. Para mantener a raya esta hormona es mejor optar por la versión integral del pan, los cereales, la pasta y el arroz. Otra buena opción es combinar todos estos alimentos con vegetales: cereales con fruta, arroz con champiñones, pasta con calabacín, etc. Cuando el exceso de calorías proviene de alimentos ricos en grasas (embutidos, quesos, leche entera, carne grasa, etc), la zona que antes tiende a almacenar es el abdomen y la parte baja de la espalda.

-COMIDAS: prepara desayunos completos: una ración de cereales, otra de lácteos desnatados o leche de soja y fruta. Reserva la comida principal para el mediodía y haz una cena ligera evitando recetas de pasta, arroz, patatas o bocadillos.
-ESTRÉS: llevar una vida ajetreada aumenta la producción de cortisol, una hormona que además de abrir el apetito, aumenta la acumulación de grasas en el vientre. Lo mejor es bajar el ritmo y tomar infusiones relajantes como la manzanilla, el rooibos, la tila o el espino albar. Limita el consumo de estimulantes como el café, el chocolate y bebidas de cola. Come de forma relajada ya que si ingieres los alimentos con ansiedad, se hincha el abdomen.

-DEPORTE: para quemar la grasa que se acumula en esta zona es necesario hacer ejercicio cardiovascular como mínimo tres veces por semana en sesiones de 1 hora. Hay muchas opciones: bicicleta, footing, natación, jogging, baile, etc. El resto de días intenta andar a paso rápido durante media hora como mínimo. Si acabas de ser madre puedes optar por la gimnasia hipopresiva, ya que resulta ideal para potenciar la musculatura abdominal que hace de fajín y afinar la cintura.
-TRUCOS DE COCINA. 
-las especias picantes frenan el apetito y consiguen que el organismo aumente la combustión de calorías en un 25% durante unas horas.
-hacer la digestión, aunque sea de un ligero tentempié, activa el metabolismo y quema calorías, por eso es mejor no saltarse ninguna comida. Si no tienes hambre, come un yogur desnatado o una pieza de fruta.
-el aceite de oliva es muy sano y más energético que la mantequilla o la nata. En dietas de control de peso hay que limitarlo a dos cucharadas diarias.

-SI COMES FUERA DE CASA....
-es mejor que te lleves un "tupper" que previamente hayas elaborado tu en casa ya que los menús de restaurante no suelen ser nada aconsejables para la dieta. Lo ideal es preparar la fiambrera justo después de cenar porque con el estómago lleno pondrás menos cantidad de comida. Para evitar repentinos ataques de hambre, incluye una pieza de fruta en una bolsa.
-si no tienes tiempo de cocinar puedes llevarte al trabajo un sustitutivo de comida como barritas, sopas, batidos, etc, ya que es un recurso muy práctico si no tienes tiempo para cocinar y a la vez, una alternativa ideal para realizar una comida completa, rápida, cómoda y saciante. Si lo eliges con sabor a yogur, vainilla o chocolate, satisfarán además el deseo de comer bollería, bombones o chuches.
-si te ves obligada a comer fuera, opta por primeros platos a base de vegetales como ensaladas sencillas sin salsas, nata ni queso. Pide que te acompañen el plato con una guarnición de verduras asadas, hervidas, etc, y a la hora del postre, opta por la fruta. Evitarás un buen número de calorías si pides la ensalada sin aliñar y evitas las salsas, los guisos, los fritos y los rebozados.