sábado, 1 de diciembre de 2012

PROPIEDADES DEL ACEITE ESENCIAL DE LAVANDA

Hola chicas! Hoy os voy a hablar de la lavanda y sus propiedades, que son muchas. Espero que os guste! Besos!
La lavanda, también conocida como espliego, era muy valorada por los romanos, que la utilizaban en sus baños y para perfumar la ropa. Su perfume refresca y neutraliza los malos olores. La aromaterapia utiliza sus aceites esenciales por sus propiedades: analgésica, antiséptica, antiinflamatoria, cicatrizante y relajante. Es de los pocos que pueden aplicarse directamente sobre la piel. Aunque también puede diluirse mezclándolo con otros aceites (por ejemplo el de almendras dulces u oliva, a la proporción de 10 al 20%) o con agua (20 gotas de aceite por un vaso de agua hervida tibia).
Restricciones: Aunque es inocuo, no se recomienda en el primer trimestre del embarazo ni en los bebés de menos de tres meses.
1-TRANQUILIZANTE: El aroma de lavanda tiene propiedades relajantes. Combate el estrés y tiene un efecto positivo frente a la ansiedad y la depresión. Basta con oler directamente el aceite esencial o usar un difusor (2-4 gotas) para captar su fragancia, que equilibra el sistema nervioso.
-Zonas sensibles en las que podemos verter un par de gotas y hacer un pequeño masaje: plexo solar (entre el final del esternón y el ombligo), antebrazos, pies (tienen puntos reflejos que inciden sobre diferentes partes del cuerpo) o a lo largo de la columna vertebral. Especialmente útil en niños nerviosos o hiperactivos.
-Insomnio. Además de un masaje, puedes preparar un baño relajante caliente antes de acostarte: mezcla 20 gotas de aceite en un emulsificador (por ejemplo, una cucharada de jabón líquido no perfumado) que se vierte en la bañera bajo el chorro.
2-SOBRE LA PIEL: El aceite esencial ayuda en muchos problemas cutáneos, ya que protege y regenera la piel. Puedes aplicarlo puro:2-3 gotas en la zona afectada, un par de veces al día durante varios días, en casos de acné, estrías, herpes, llagas, quemaduras, picaduras de insectos o medusas.
-Quemaduras solares: Puede aplicarse el aceite puro o diluido (una tercera parte por dos de aceite de almendras) si son zonas pequeñas (nariz, hombros, por ejemplo). Si son más extensas (espalda, tronco), mejor utilizar una solución acuosa y aplicar compresas (no calientes).
-Cabello sano: Actúa fortaleciéndolo y combatiendo la caspa y la tendencia grasa. Ante una caída anormal o picores, haz una fricción con varias gotas en el cuero cabelludo. deja unos minutos y lava con un champú suave. Puedes repetirlo 2 o 3 veces a la semana.
3-DOLOR DE CABEZA: Es útil frente a las cefaléas, especialmente la tensional, las que se producen por estrés o por demasiadas horas frente al ordenador. Suelen ir acompañadas de contracturas musculares en nuca y espalda.
-Masaje. Tiene propiedades relajantes. La forma más sencilla es aplicar unas gotas en los dedos y masajear cuero cabelludo, nuca o músculos de la espalda cercanos al cuello. También en la frente y pulsos.
-Reflejoterapia: Masajear uno mismo otros lugares puede aliviar el dolor de cabeza. Por ejemplo, los dedos gordos del pie. O los extremos de los dedos de las manos: fricciona con el pulgar e índice de la otra mano, y con un poco de aceite, pulpejo y uñas.
-Baños parciales: Son baños calientes de pies o manos con 3-4 gotas de aceite. así se descongestiona la circulación sanguínea en la cabeza.
4-OTROS USOS: 
-Náuseas: Si te mareas viajando, huele una botellita de aceite. O aplícate gotas en el plexo solar y masajea con el aceite los talones.
-Dolores: El aceite tiene propiedades analgésicas y antiinflamatorias, por eso puede servirnos para aliviar dolores musculares (contracturas o calambres), articulares o de tendones. Hay que aplicar un masaje sobre la zona con el aceite diluido (de 2 a 4 gotas por una cucharada de aceite vegetal).
-Infecciones respiratorias: Tiene propiedades antisépticas frente a bacterias y virus (faringitis, laringitis, sinusitis). Como prevención en época de epidemia, desinfectar el aire de la casa (especialmente la habitación de alguien enfermo) con ayuda de un difusor. En lugares concurridos, vierte en el pañuelo un par de gotas y respira el aroma de vez en cuando.