jueves, 23 de febrero de 2012

REMEDIOS NATURALES PARA ALIVIAR EL DOLOR DE GARGANTA

Hola chicas! Ahora que aún estamos en invierno y con el frío que hemos pasado este último mes, muchas y muchos, aún andamos con gripes y resfriados, he pensado que os vendría bien conocer algunos remedios naturales para aliviar el dolor de una de las zonas más afectadas en estos casos, la garganta. Yo soy bastante partidiaria de la "medicina natural" ya que en la mayoría de casos da excelentes resultados, así que os animo a que probéis estos consejos y ya me contaréis que tal os han ido. Besos!
Las corrientes de aire y los cambios bruscos de temperatura pueden irritar nuestra garganta hasta llegar a provocar una infección vírica o bacteriana. En ambos casos, podemos hacerles frente con estos sencillos remedios:
1-LIMÓN PARA SUAVIZAR LA GARGANTA: Uno de los preparados más eficaces para aliviar el dolor de garganta es el siguiente: Debemos hervir medio limón troceado y una cucharada de tomillo (un pellizco, si es para un niño/a) en el contenido de un vaso de agua. Mientras el agua se va calentando, chafa el limón para, así, extraer todo su jugo. Una vez llegue a ebullición, retíralo del fuego, endúlzalo con miel y deja que repose unos minutos antes de colarlo.
2-DÁTILES PARA DESINFLAMAR: La decocción de dátiles mitiga el dolor de la garganta y disminuye la inflamación de las anginas. Para ello, hierve 4 dátiles troceados y sin hueso en un cuarto de litro de agua. Deja que se enfríe un poco, cuélalo y realiza gárgaras con el preparado.
3-SALVIA PARA DESINFECTAR LAS VIAS RESPIRATORIAS: La infusión de salvia, que se prepara con una cucharada de esta hierba seca por vaso de agua hirviendo, desinfecta las vías respiratorias. deja que la tisana repose 10 minutos y, cuando se haya enfriado un poco, cuélala y realiza gárgaras con el preparado, tragándote cada sorbo. Si le añades una cucharadita de vinagre y otra de miel, reforzarás la acción antiséptica de este remedio y lograrás, al mismo tiempo, disminuir el picor de la garganta.
4-COMPRESAS DE AGUA FRÍA: Dos veces al día, coge una gasa, mójala en agua o en vinagre frío y escúrrela. Después, enróllala alrededor del cuello y cúbrela con un pañuelo, que deberás atar para mantener la gasa bien sujeta. Por lo visto, cuando se aplica frío sobre el cuello, la zona reacciona generando calor, lo que ayuda a desinflamar las amigdalas y a mejorar el riego sanguíneo de la zona.
5-RECURSOS DE URGENCIA: Si no tienes a mano ninguna de las plantas o alimentos que he mencionado antes, también puedes hacer lo siguiente:
-Haz gárgaras con agua salada. A ser posible, utiliza agua yodada, de mayor acción desinfectante y cicatrizante.
-Los vahos con vapor de agua suelen mejorar las molestias, sobre todo, si el dolor de garganta va acompañado de mucosidad.
-Si te duele al tragar, suaviza las paredes de la garganta deshaciendo en la boca una cucharadita de miel.
-Los más valientes pueden trocear, cada cuatro o cinco horas, un ajo en porciones muy pequeñas y tragarlo, poco a poco y sin masticar, con un par de sorbos de zumo de naranja o de limón.
-También puedes colocar sobre el cuello varias capas de cebolla cocida. Para que se mantenga caliente, cúbrela con un paño de lana y deja que actúe hasta que la cebolla se haya enfriado.
6-DALE A TU CUERPO UN EXTRA DE VITAMINAS CON ESTAS ENSALADAS
En otoño e invierno es necesario mejorar la dieta con aportes extra de vitaminas ya que son nutrientes que nos ayudan a reforzar nuestras defensas frente a la acción de virus y bacterias. Ya que los alimentos procesados pueden suponer una pérdida de vitaminas de hasta el 75%, en esta época del año sigue siendo de vital importancia consumir ensaladas frescas.
-ENSALADAS TIBIAS: Para que la ensalada resulte más completa y ayude a vigorizar el cuerpo, nada mejor que añadir a las verduras de hoja verde (lechuga, espinacas, berros, canónigos, etc) otros alimentos servidos calientes o templados: queso gratinado, langostinos hervidos, setas salteadas, verdura al horno, etc.
-ENSALADAS CON FRUTA: Añadiendo fruta a las ensaladas que prepares no sólo aportarás un contrapunto dulce al plato, sino que también lograrás abrir el apetito y fortalecer tu sistema de defensas. Escoge fruta rica en vitamina C, como la naranja, la mandarina, el kiwi, la granada, el mango, la piña, etc. Es otro gran acierto incluir fruta desecada en las ensaladas (pasas, higos secos, orejones, etc) debido a su riqueza en vitaminas A y E.
-GERMINADOS, VITAMINAS EN ESTADO PURO: Otra forma de que las ensaladas entren por los ojos y sean mucho más nutritivas es añadiendo germinados de verduras y de legumbres (de soja, de alfalfa, de ajo, de cebolla, de trigo, de garbanzas, etc). Concentran el sabor del vegetal maduro y son una fuente de vitaminas y de minerales en estado puro.